Archivo por meses: julio 2014

Mi hijo se ha vuelto un salvaje en vacaciones

Las vacaciones, para los niños, significan libertad, lo que no es óbice para olvidar su educación, más allá de la enseñanza y de la vuelta al colegio. La pérdida de muchos hábitos, el estar con familiares, en especial con los tíos y los abuelos a los que a lo mejor no suelen ver con frecuencia, hace que todo el mundo esté pendiente de ellos, les mimen y pasen por alto conductas que, a lo largo del año, serían impensables.

pérdida de hábitos educativos en el niño

Frases como “mi hijo / mi hija se ha vuelto salvaje este verano” son normales y se deben, en muchos casos, a la relajación en las rutinas que rigen sus vidas el resto del año. No se trata tanto de prohibir o de estar todo el día regañandole, sino de decidir qué se puede pasar por alto y qué no, aunque eso cueste una conversación seria con la familia.

En otra entrada del blog, se explicaba la necesidad de que los niños mantengan unos mínimos hábitos de estudio también en vacaciones pero existen otros que sería bueno tener en cuenta.

Es normal que las horas de levantarse y acostarse se retrasen para padres y, por ende, para los más pequeños. Siempre que se mantengan dentro de un orden y que el tiempo de descanso que precisan se respete, no pasa nada. Tampoco es lógico que, entre semana, se acuesten más allá de las doce de la noche o la una. Cuando empiecen a tener sueño, es mejor mandarles a la cama porque si no luego les costará más dormir, sobre todo si logran superarlo.

Para aprovechar el día, es conveniente que, por regla general, se levanten antes de las once, lo que evitará que se les junte el desayuno con la comida. Así, además, podrán echarse una pequeña siesta que en el verano, cuando más aprieta el calor, es una opción apropiada. Cuando no consigue dormirse, se puede entretener con actividades más relajadas: colorear, leer, ver una película apropiada, etc.

Respetar las horas de descanso del niño o niña

Sentarse delante de la televisión o con el videojuego en la mano está bien durante un rato, lo que estimen que sea conveniente los padres. Después hay muchas otras posibilidades de ocio que ahora, con el buen tiempo, la ausencia de obligaciones y los días tan largos, se pueden realizar. Ahí está la creatividad de los padres para hacer propuestas que complazcan a todas las partes.

Es lógico también que cuando se juntan muchos niños el escándalo esté servido. Peleas, carreras, juegos de todo tipo, cuanto más ruidosos mejor, forman parte de la forma que tienen de relacionarse. Los espacios abiertos, siempre que estén controlados, permiten esa libertad y les ayuda a ejercitarse, negociar con los demás y asumir que no siempre tienen razón. Se trata pues de un aprendizaje muy necesario para ellos. Eso sí, hay que evitar que hagan lo propio en pisos o lugares donde puedan molestar a terceros con facilidad; esa es una norma de respeto a los demás que han de cumplir sean o no sean vacaciones.

La relación con adultos a los que ven muy de tarde en tarde trae que se les consientan todos los caprichos. Al igual que ocurre durante el resto del año, es algo a evitar pues termina por confundirles. El ahora sí y luego no, con toda probabilidad, es una mala decisión, difícil de explicar a los niños porque dar la excusa de las vacaciones la única consecuencia que puede tener es que cada vez que lo sean, da igual el lugar en el que estén, tengan carta blanca para actuar de la misma forma, poniendo en evidencia a sus progenitores en el peor momento.

niño comiendo helados chucherías

Estos se suelen quejar de otros hábitos de sus hijos que, con ciertas precauciones, tampoco son tan importantes. En verano, aumenta la ingesta de helados y de chuches. Dependiendo de la calidad que tengan, pueden ser más o menos permisivos, con cuidado respecto a las calorías y a las caries. Un helado al día, sobre todo si está hecho con leche, es bueno; y los frutos secos, como las pipas, los pistachos, las almendras, etc., también lo son en su justa medida.

Por lo tanto, es aconsejable que los padres establezcan unas mínimas normas de comportamiento y relajen aquellas que no sean necesarias para la correcta educación de los hijos, que hablen con la familia para evitar que les consientan en demasía, y pactar entre los padres y los niños las actividades diarias o supervisarlas, en el caso de que ya sean adolescentes.

En el caso de que su hijo se haya “vuelto salvaje” durante las vacaciones, ¿cómo ha hecho luego para que retorne a la “normalidad” y asuma los hábitos del resto del año? ¿Qué problemas ha tenido? Gracias por comentar sus impresiones y por compartir.

Y recuerda - EFIC en mi hijo se ha vuelto un salvaje

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Evaluar el talento en la empresa aprovechando las vacaciones

Las vacaciones características de esta época del año pueden ayudar a los directivos y a las empresas a evaluar el trabajo de las personas que las componen. Se trata de discernir qué personas dentro de la compañía, grande o una pyme, son necesarias, a qué otras hay que incentivar para que lo sean y quiénes están lastrando, más que ayudar, el desarrollo del negocio.

Hay que tener en cuenta que perder a un trabajador cuesta un promedio de entre una y tres veces el salario y beneficios anuales de una persona. Así que una buena reflexión sobre el estado de estos, supone un gran ahorro para la compañía.

el coste de perder o retener a un trabajador

Una forma muy básica de hacerlo, ahora que las plantillas se quedan en mínimos, es ver cómo marcha el trabajo, si se saca adelante de forma adecuada por los que están o si se nota la ausencia de determinada persona, para bien y para mal. También ver si el ambiente ha mejorado o no. Un buen observador podrá discernir así quién es quién dentro de la empresa.

Más allá de este primer análisis, el directivo tiene que hacerse una serie de preguntas respecto a los empleados, ocupen el lugar que ocupen dentro del negocio. Estas son algunas de ellas:

  • Qué es un empleado valioso para la compañía, es decir, qué características ha de tener. Aquí se deben valorar otros parámetros, además de la competencia laboral, como puede ser su personalidad (si se adapta o no a la empresa y a sus compañeros), el compromiso con su trabajo, si sus aptitudes y actitudes pueden resultar valiosas para el futuro, su habilidad de liderazgo, etc.

  • Dentro de los que están en ella, a quién se quiere retener, por qué y cuánto tiempo.

  • Una vez elegidos, cómo hacer para retenerlos: ¿subida de sueldo? ¿Otras ventajas económicas, laborales o sociales? ¿Promoción? Es importante, en este punto, conocer los gustos personales y las posibles necesidades que tengan, con cuidado de entrar en demasía dentro de su vida privada.

Esto no significa que la empresa deba despedir a los que no cumplen con los parámetros decididos. La idea es analizar por qué no lo hacen, ver qué acciones pueden llevarse a cabo para cambiar la situación, tal vez establecer unos plazos tras hablar con él y observar la evolución que se produzca antes de tomar una decisión más radical.

Está despedido

Una buena comunicación interna supone, asimismo, una herramienta muy poderosa para valorar a los trabajadores. Cuando es la apropiada, al igual que nos permite saber cuáles son sus aficiones y necesidades para retenerlos, se les puede preguntar directamente qué es lo que más les gusta y disgusta de sus obligaciones, e incluso, y esto se puede hacer de forma anónima si se sienten más cómodos, qué cosas harían distintas a las que les ordena la dirección y cómo mejorarían ellos su trabajo.

Además, se puede indagar sobre lo que piensan unos de otros en el ámbito laboral: los jefes y los compañeros del empleado, los que están a su mando, los clientes u otras personas externas al negocio con las que tenga trato habitual, etc. En este caso, sí sería interesante que las respuestas sean anónimas, al menos entre los compañeros, para evitar tiranteces.

Es probable que se ponga en un cierto compromiso a la persona a quien se pregunta porque es consciente de que las respuestas pueden traer consecuencias negativas para el empleado. Por ello, es necesario ser muy claro en señalar que solo es un punto más en la evaluación total y que una sola opinión no va a suponer nada más que eso, una opinión.

En definitiva, el verano es un buen momento, con la menor carga de trabajo y las vacaciones para reflexionar sobre cómo encarar el nuevo curso y, dentro de ello, sobre la valía de los trabajadores. ¿Había pensado en ello? Si es así, ¿cómo evalúa a sus empleados?

Gracias por sus comentarios y por compartir esta entrada.

Y recuerda EFIC

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GlobalNet Solutions en “Fuenlabrada: ciudad de empresarios”

logo ACEFAyer por la mañana se celebró, en los salones Capilla Real de Fuenlabrada, el primer desayuno coloquio de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Fuenlabrada (ACEF), con los objetivos de buscar sinergias y de analizar los problemas y necesidades del tejido empresarial y comercial del municipio madrileño.

Para ello, se dieron cita responsables políticos, encabezados por el Excelentísimo Alcalde de la ciudad, D. Manuel Robles, y el concejal de Comercio y Empleo, D. Oscar Valero, junto con el representante de la Cámara de Comercio, D. Juan Jaramillo, y el presidente de ACEF, D. Esteban Hernando.

Organizadores y autoridades presentes en el desayuno coloquio de ACEF

Fue este último el encargado de abrir el coloquio, explicando, en primer lugar, la situación de los comerciantes y los empresarios fuenlabreños, y luego pidiendo la opinión del resto de asistentes sobre este asunto, lo que originó un interesante debate entre todos ellos.

Esteban Hernando solicitó a los poderes públicos mejoras, sobre todo, en el tema del comercio y en las condiciones de uso de los polígonos industriales que, a juicio del presidente de ACEF, adolecen de una serie de problemas, como el del IBI, lo que supuso un nuevo intercambio de opiniones sobre el papel del gobierno central en la subida del impuesto.

Tras él, intervino el concejal de Comercio y Empleo, que hizo especial énfasis en el presupuesto que el ayuntamiento destina a las labores de promoción empresarial y de fomento del empleo.

Fuenlabrada es el sexto municipio en España, por número de habitantes, en el que existe un menor índice de endeudamiento, según explicó el alcalde de la ciudad en su turno de palabra. Añadió a lo dicho por Oscar Valero, el interés manifestado por mejorar y trabajar a fondo en el desarrollo de políticas sociales y en el apoyo al tejido empresarial fuenlabreño.

El alcalde de Fuenlabrada durante su intervención

Los ciento veinte asistentes, entre empresarios, comerciantes y representantes de diferentes fuerzas políticas presentes en el ayuntamiento, tuvieron después la oportunidad de preguntar a los integrantes de la mesa presidencial sobre su situación, profesional y personal, y sobre el sector. Por último, pudieron participar en una sesión de networking, donde ampliar las sinergias y terminar de debatir lo acontecido durante el evento.

Este desayuno-coloquio ha sido el primero pero no será el último. En palabras de José Ramiro Martínez, fundador y director general de GlobalNet Solutions, empresa asociada a ACEF, “podemos darnos por satisfechos pues hemos cumplido con los objetivos que nos habíamos planteado, por lo que sabemos que este ha de ser el camino a seguir para lograr el mayor desarrollo y la resolución de los problemas actuales del tejido empresarial y comercial de Fuenlabrada”.

Asistentes al primer desayuno coloquio de ACEF

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Las actividades de ocio y formación son para el verano

El verano es sinónimo de vacaciones y de descanso, aunque también hay personas que trabajan. Sin embargo, las altas temperaturas, los días tan largos y el ambiente general invitan al disfrute, sea un caso u otro. Es el momento de aprovechar para llevar a cabo diferentes tareas que es difícil que puedan desarrollarse en otro momento por falta de tiempo.

En el ámbito laboral, la disminución de la jornada en muchas ocasiones y el menor volumen de tareas en la mayoría permiten que empresarios y trabajadores puedan solventar temas que se han ido quedando rezagados debido al ajetreo diario. Pero no solo eso. Existen una serie de posibilidades que pueden ser de interés para ambas partes.

solucionar temas pendientes en el trabajo

Es el momento de ponerse al día en el sector, de analizar si la compañía están yendo por el camino correcto, de formar a los empleados y a uno mismo en materias que pueden enriquecer los curriculum y mejorar las capacidades para el bien de todos. Es hora de reflexionar, de buscar la innovación y de aprender.

Estas posibilidades que se abren, lejos de ser un problema, evitan la rutina lo que supone una actividad desestresante, siempre y cuando se lleve de la forma más apropiada, es decir, siempre y cuando no suponga una mayor carga emocional y laboral, sino una oportunidad de mejora sin la presión de otros momentos del año.

Además, existen los fines de semana, que se pueden utilizar para acercarse a la playa, hacer excursiones o plantearse otra serie de momentos cargados de ocio y que vayan más allá de estar sentado delante del televisor. Es bueno escapar del entorno más habitual y desintoxicarse.

También están las personas que carecen de un empleo. Ellos pueden aprovechar la energía positiva general que se respira en verano para analizar cuáles son sus carencias formativas e intentar ponerlas remedio mediante un plan llamémosle de estudio. Existen multitud de cursos gratuitos por Internet, conferencias a las que asistir sin coste alguno y que, en muchas ocasiones, incluyen networking. Es el momento de activarse, buscar contactos, reflexionar y ponerse metas de cara al nuevo curso. Todo ello sin olvidar que existen muchas actividades gratuitas en las ciudades a las que pueden asistir, como verbenas, actos culturales, presentaciones, etc. Serán momentos de ocio que romperán con la rutina y permitirán que se carguen de energía.

Planificar la búsqueda de empleo

Aquellos que tienen la suerte de poderse ir de vacaciones suelen asegurar que lo que quieren es desconectar y olvidarse de trabajo, problemas personales y familiares, etc. Es una actitud muy sana y loable. No obstante, el significado es diferente para cada persona.

Los hay que lo único que desean es ir a la playa, al chiringuito y a la terraza por la noche. Otros piensan en viajes, si es que tienen esa opción. Muchos solo quieren dormir, vaguear y recuperarse así del estrés. Sin embargo, los expertos ofrecen otra serie de consejos a tener en cuenta.

En el caso de los afortunados que tienen un mes o más de vacaciones, es interesante que se dividan este periodo en tres partes: desconexión, recuperación y preparación para volver a la rutina. Aunque parezca un contrasentido, pues el concepto de tiempo libre implica también olvidar horarios, el realizar una planificación de actividades ayudará bastante.

Suele ocurrir que se dejan para esta época libros pendientes, exposiciones por ver, repaso o aprendizaje de idiomas… es el “para verano, que tengo más tiempo”. Pues bien, es el momento. Es interesante hacer una lista con lo que se quiere hacer. Una vez realizada, es conveniente poner fechas (“este día empiezo a…”) y respetarlas, e incluso decidir las franjas horarias en las que se llevará a cabo. Es mejor alternar las lúdicas con las formativas. Al tratarse de momentos placenteros, lejanos a la rutina o al día a día del resto del año, permitirán desconectar y, al tiempo, estar activos, de forma que se regrese, tras las vacaciones, contentos de haberlas completado por fin. Esto implica no ser muy exigentes pues, como se explicaba más arriba, se trata de una oportunidad de mejora sin sufrir la presión del resto del año.

En definitiva, estar de vacaciones no tiene por qué implicar solamente estar tirado bajo la sombrilla o en la cama. Existen otras muchas posibilidades que significarán una mayor y mejor desconexión y que pueden realizarse en familia, en solitario o con amigos. ¿Cuál es su elección?

Gracias por comentar sus impresiones y por compartir.

Las actividades de ocio y formación son para el verano

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Mantener el hábito de estudio de los niños también en verano

Una semana hace ya que empezaron sus vacaciones. Tienen por delante más de dos meses para jugar y divertirse, en el caso de que hayan aprobado todo, o para recuperar las asignaturas suspensas. Está claro que para estos últimos, el estudio es algo necesario. Pero, ¿lo es también para aquellos? La respuesta es afirmativa: todos tienen que estudiar.

niño estudiando en verano

Hay varias razones que lo aconsejan. Bien es cierto que los niños de las generaciones anteriores eran alérgicos a los libros en verano. Salían el último día de colegio y no volvían a pensar en él hasta mediados de septiembre, cuando se reincorporaban. Y claro, el regreso a la rutina escolar, tras los primeros días de novedades y reencuentros, era muy complicado. Recuperar los hábitos de estudios, se hacía, cuanto menos, cuesta arriba.

Para evitar que les ocurra lo mismo a los niños actuales, lo mejor es incluir, dentro de la planificación diaria, momentos en los que recuerden, refuercen y afiancen lo aprendido durante el curso. Sin embargo, no es un castigo, ni aún en el caso de los pequeños que hayan suspendido. Tampoco se trata de que se pasen medio día encerrados en casa delante de los libros y cuadernillos. También ellos necesitan descansar y desconectar.

Entonces, cómo afrontar, incentivar y ayudar a los niños. Lo primero es acordar, con los más pequeños, un calendario de actividades en las que esté incluido el estudio, y con los mayores, supervisar la planificación que hagan ellos mismos. Lo mejor es que el tiempo que le dediquen sea el de después de desayunar, por la mañana, para que luego tengan todo el día para ellos. Si no les ha quedado nada, con entre una y dos horas diarias, de lunes a viernes o a jueves, es más que suficiente.El padre educa a su hija en la naturaleza

Ahora los padres tienen tiempo para dedicárselo. Eso significa que el resto del día pueden utilizarlo para enseñarles, de una forma muy lúdica, las aplicaciones de todo lo que están aprendiendo. Leer con ellos, acudir juntos a museos (muchos tienen ahora actividades infantiles) y teatros, ir de excursión y al zoológico, jugar al Ahorcado y a juegos similares, e incluso hacer la compra,… todas estas actividades en familia son clases magistrales de lengua, literatura, matemáticas, biología, historia y respeto medioambiental que difícilmente se les borrarán, por lo que, como aprendizaje, no tiene precio. Hay que ser innovador en este punto.

Por supuesto, no hay que olvidar que son SUS vacaciones. Eso significa que ellos mismos pueden elegir cuánto tiempo pasar con sus amigos, jugando al fútbol, en la piscina, en la playa o en cualquier otra forma de ocio que consideren interesante y los padres les permitan. El deporte es salud, así que unir cuerpo y mente es la mejor forma de educación para los niños.

Los pequeños a los que les han quedado asignaturas pendientes para recuperar en septiembre también tienen derecho a un descanso. El curso es muy duro y necesitan recuperarse para el siguiente. Ante una situación como esta, los padres pueden planificar una primera parte de las vacaciones que les vaya preparando, poco a poco, para la segunda mitad, donde tendrán que estudiar algo más, según se vaya acercando el momento de los exámenes.

Para este momento, plantearse la contratación de un profesor particular o que vayan a una academia, que sirva de apoyo y con el que los niños puedan resolver sus dudas, resulta una importante decisión. Cuando ya son más mayorcitos, suele ser la mejor elección, dado que los padres difícilmente pueden contestar a todas sus preguntas; la época en que ellos fueron escolares, ya está lejana y los temarios han cambiado tantas veces que resulta improbable que sepan dar respuestas a las necedades de los hijos. Los años en que se “cantaba” la tabla de multiplicar son historia, y aprenden a sumar y a restar de forma muy diferente a la de sus progenitores. Mejor dejarlo en mano de un profesional, si es posible. En caso contrario, muchos colegios ofrecen clases de recuperación.

En definitiva, todos los niños deberían dedicar un tiempo diario a estudiar para no olvidar los buenos hábitos y que les resulte más sencilla la vuelta a clase.

EFIC te recuerda que también hay que estudiar un poco en vacaciones

Gracias por comentar sus impresiones y por compartir.

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