Archivo por meses: diciembre 2014

Qué debe incluir una buena estrategia de Comunicación y Marketing

Una buena estrategia de Comunicación y de Marketing para la empresa, sea cual sea su tamaño, es una herramienta básica a la hora de darse a conocer. Puede tener el mejor producto y ser la más innovadora en su sector pero si nadie sabe de ella, es difícil que consiga salir adelante. Su importancia es tal que en el plan de empresa figura como uno de los epígrafes más destacados para los inversores. Sin embargo, son pocas las organizaciones que la desarrollan de la forma adecuada.

La estrategia no es lo mismo que el plan de Comunicación y de Marketing. Mientras la primera tiene como objetivo situar a la empresa tanto ante sí misma como respecto a su entorno y diseñar unas líneas maestras de actuación, el segundo especifica exactamente cuáles serán las acciones que deben desarrollarse, a quiénes se dirigen y cuál es el calendario correspondiente.

estrategia y plan de comunicacion y marketing

Teniendo esta diferencia como guía, una estrategia de comunicación ha de comprender diferentes partes, donde el análisis es el protagonista.

Cuando no se ha realizado dentro del plan de empresa, deben definirse, en primer lugar, unas líneas sobre los objetivos, misión, visión y valores que tiene la compañía para tenerlos presentes a la hora de perfilar el resto de puntos. Debe explicarse de forma breve para que quede constancia.

Una vez finalizada esta introducción, el siguiente paso es analizar la situación actual de la compañía en Comunicación y Marketing, en el caso de que ya exista un historial en estos ámbitos. Puede ocurrir que no exista un historial en estos ámbitos porque aún no se ha comenzado a implementarlos. En tal caso, es pertinente hacer un DAFO.

El nombre de esta herramienta es el acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Dos de los puntos ser refieren a la propia empresa (Debilidades y Fortalezas) y los otros dos al mercado o sector donde se ubica. Las partes negativas no son tales sino simples avisos de los obstáculos con los que se puede encontrar la compañía durante su ejercicio. Son muy importantes porque pueden sacar a la luz líneas de negocio con baja o mala ocupación que se pueden aprovechar. Por otra parte, el objetivo es convertir, con la estrategia, dichas debilidades y fortalezas en sus versiones positivas. Hay que ser muy exhaustivo a la hora de especificar cada parte, e incluso puede utilizarse para evaluar a los diferentes departamentos de la empresa y a la competencia.

el conocimiento es poder

A este respecto, otro de los aspectos que deben analizarse es precisamente a las principales empresas que hay en el sector. Se deben investigar un máximo de tres, las que ofrecen productos y servicios más semejantes y que, por lo tanto, pueden ser un rival de importancia. El proceso es el mismo que se ha seguido con la propia compañía.

Tras ello, es pertinente especificar cuáles serán los objetivos que en materia de Comunicación y Marketing deben cumplirse, y los diferentes públicos a los que llegar. Es muy probable que los unos dependan de los otros, esto es, los objetivos hacia un determinado tipo de clientes no tienen por qué ser los mismos que, por ejemplo, para los trabajadores, los accionistas, los proveedores, etc.

Los objetivos deben ser SMART, es decir, específicos (Specific), nada de vaguedades como, por ejemplo, ser la mejor empresa del sector, sino conseguir una determinada facturación; medibles (Mesurables) porque hay que establecer unas métricas que permitan saber si se están alcanzando las metas previstas o no, y hacer las correcciones necesarias cuando sea oportuno; alcanzables (Attainables), esto es, es casi imposible llegar a ser Microsoft en un año de ejercicio; relevantes (Relevant) para la propia compañía; y acotados en el tiempo (Time) pues se tiene que ver, a través de las métricas, si cada paso se está dando dentro de los plazos previstos.

Con esta parte, termina el análisis y empieza la estrategia propiamente dicha. En ella han de establecerse los pasos necesarios para alcanzar los objetivos marcados y llegar a los públicos de la empresa. Hay que tener en cuenta los obstáculos que se han descubierto en el DAFO, lo que están haciendo las competencia, lo que les está funcionando para implementarlo, y lo que no para evitarlo, y establecer los plazos para el cumplimiento.

En definitiva, una buena estrategia ha de tratar los siguientes puntos:

  • Introducción sobre la empresa.

  • Analizar la situación actual.

  • Hacer un DAFO.

  • Analizar a la competencia.

  • Decidir cuál o cuáles serán los públicos objetivos.

  • Establecer unas metas SMART.

  • Establecer los pasos necesarios para alcanzar los objetivos marcados según los diferentes públicos de la empresa y teniendo en cuenta todos los puntos anteriores.

Cuando la estrategia se ha finalizado y está aprobada es el momento de comenzar a desarrollarla a través de un plan de Comunicación y Marketing, del que hablaremos más adelante.

Este es el último artículo de 2014 por lo que todos los que formamos parte de GlobalNET Solutions queremos aprovechar para desear a nuestros lectores, aquí y en las redes sociales, a las empresas que están bajo nuestro paraguas, y a nuestros clientes y proveedores un muy feliz 2015, lleno de soluciones globales. ¡¡Feliz Año Nuevo!!

Y recuerda - EFIC y la estrategia de Comunicación y Marketing

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Propósito Profesional para 2015: Formación para ser el mejor Directivo

Los directivos son personas que tienen asociadas a su cargo una serie de responsabilidades importantes en el desarrollo de la empresa. Ocupen el puesto que ocupen y sea una gran corporación o una pyme, deben reunir una serie de valores personales, sociales, de experiencia y de conocimiento. Existe, por lo tanto, una parte propia y otra adquirida, que, en ambos casos, pueden desarrollarse y mejorarse con la formación adecuada.

La EAE Business School publicó, a principios de diciembre, un documento en el que se señalaban las cinco habilidades personales que tienen los directivos de éxito:

  1. La comunicación eficaz, en primer lugar, comprendía la necesidad de la escucha activa, la empatía y la activación de los equipos.
  2. La toma de decisiones es la segunda de ellas, en que tienen que ser capaces de analizar, explicar y valorar adecuadamente todas las opciones posibles.
  3. Una tercera habilidad es la del trabajo en equipo y el liderazgo, que significa saber delegar, motivar, crear un ambiente positivo, facilitar procesos y buscar la retroalimentación o feedback.
  4. Además, en cuarto lugar, han de tener inteligencia emocional, es decir, saber gestionar sus propias emociones y las del grupo.
  5. Por último, está la resolución de problemas, que comprende identificar y estructurar cuáles son, buscar soluciones, tomar la decisión apropiada, que esta se ponga en marcha y evaluar los resultados obtenidos.

En estas cinco habilidades, están incluidas ideas como las de realizar críticas constructivas y en privado cuando corresponda, realizar las alabanzas que sean pertinentes y en público, conocer muy bien a las personas a su cargo y cómo proponerlas retos que sean desafíos para ellos, saber dar libertad al subordinado y que exista una buena comunicación interna, mantener el espíritu de grupo, tener iniciativa, y saber hacerse respetar por su trabajo.

El directivo, ahora que llegamos al final del año, debe hacerse un DAFO, un análisis personal y profesional sobre cómo ha sido 2014. Es el momento de empezar a tomar decisiones para ver qué formación necesita mejorar, ponerse un calendario y llevar a cabo su propósito de forma que se convierta en el dirigente que quiere ser y que su empresa necesita.

Lo habitual son la realización de másteres, postgrados y otras titulaciones para completar sus conocimientos; y el aprendizaje o mejora de idiomas. Pocos son los que se plantean una tercera vía de formación: la del desarrollo de competencias personales y profesionales. No es lo mismo tener estudios y experiencia que saber aplicarlos, punto en el que cobra gran importancia este último extremo.

Pero ¿qué son las competencias? Existen múltiples definiciones sobre ellas que recoge Damián Corrales en su estudio “El desarrollo de competencias profesionales en la sociedad actual”. El autor ofrece la suya propia: “los conocimientos, habilidades, aptitudes, destrezas, procedimientos, pero también, a los valores, creencias, actitudes, motivaciones y comportamientos presentes en el desempeño laboral del trabajador”. Se trata de saber, saber hacer, saber estar, saber ser y poder hacer.

Formación en competencias para ser un gran directivo

DESCOM, desarrollo de competencias personales y profesionales, uno de los programas estrella de GlobalNET Solutions, incide en ello. El origen está en un proyecto de investigación de la Universidad de Cádiz, en el que participan diferentes expertos en educación, organizaciones para la formación de profesionales y empresas de alta capacitación tecnológica en diferentes sectores.

La metodología es innovadora pues se aprende haciendo mediante talleres, aulas, laboratorios y espacios de simulación que integren conocimientos, habilidades y comportamientos. Los doce módulos de que se compone se estructuran en sesiones de dos horas de duración en cada una de las cuales, se desarrollan distintas dinámicas que inciden en la adquisición de las competencias personales y laborales concretas. Finalmente se hace una evaluación de las sesiones y de los conocimientos adquiridos.

Y cuáles son las competencias DESCOM: gestión del tiempo, comunicación verbal y no verbal, habilidades sociales, inteligencia emocional, trabajo en grupo, razonamiento crítico, gestión del cambio, liderazgo y delegación de tareas, negociación y gestión del conflicto, creatividad e iniciativa, educación financiera, y espíritu emprendedor.

Todo esto incluye empatía, asertividad, autoestima, autocontrol, gestión de la ansiedad, toma de decisiones, planificación y organización,… es decir, las habilidades que el informe de la EAE Business School citaba como necesarias para ocupar un puesto directivo.

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Y recuerda - EFIC y las competencias directivas DESCOM

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Propósitos Infantiles para el Año Nuevo: fomentar el compromiso

Los adultos, cada 1 de enero, se hacen propósitos que con mayor o menor éxito intentan cumplir en el nuevo año. Sin embargo, ¿es conveniente que los niños también lo hagan? Y en caso de que la respuesta sea afirmativa, ¿cómo enfocarlos y cómo conseguir que se comprometan con ellos?

A partir de los tres o cuatro años, cuando ya se puede establecer un diálogo y una reflexión con los niños, es el momento de proponerles que hagan una revisión de los 365 días anteriores. Antiguamente, este análisis se hacía en la carta a los Reyes Magos, momento en el que los más pequeños solían repasar los aciertos y errores que habían tenido y prometían enmendarlos.

carta a los Reyes Magos

En la actualidad, aunque la misiva a Sus Majestades de Oriente se sigue escribiendo, suele ser más una lista de deseos para regalos que una reflexión. Por eso, es conveniente, hacerla con ellos y luego plantear los propósitos de mejora para el año siguiente, no más de tres o cuatro.

Las ventajas son muchas: aprenderán a adquirir compromisos, a evaluar y planear, les ayudará a ser más organizados, a ser consecuentes con lo que hagan, a valorarse a sí mismos y a los demás, y a reforzar su autoestima. Además, les encantará saber lo que se espera de ellos.

Lo primero es evaluar su comportamiento, tanto lo bueno como lo malo, sin cargar tintas en lo uno ni en lo otro; hay que felicitarle por sus logros y animarle a superar los errores, a evitar repetir esas malas experiencias, siempre en positivo, enseñándole que el conseguirlo dependerá de su actitud.

Respecto a los propósitos, estamos hablando de niños de diferentes edades y, por lo tanto, deben adaptarse a su nivel de desarrollo, es decir, es difícil pedirle a un pequeño de tres años que estudie o que haga la cama a diario; como cualquier otro objetivo, debe ser proporcional y alcanzable. Nada de propósitos complejos ni similares a los de sus padres; es bueno hacerles ver la importancia de terminar lo que se empieza y eso es difícil que ocurra si alguno es excesivo para su edad.

También es apropiado que las metas no solo se limiten al colegio o a temas económicos. El corregir actitudes, la ayuda a los demás, de tal forma que valore el esfuerzo y la necesidad de compartir, pueden formar parte de los planes para el nuevo año.

propósitos de año nuevo infantiles

Como los niños son “cortoplacistas”, es decir, que no son conscientes, sobre todo al principio, de lo que es el concepto de futuro más allá del día siguiente, los padres han de acompañarles y recordarles los objetivos marcados para que puedan ir cumpliéndolos, por muy simples que sean.

Por otro lado, además de las metas que se planteen los niños, sus progenitores deben dar ejemplo. Junto con los propósitos habituales, han de añadir otros que competan a la relación con los hijos. Lo primero, al igual que analizan los aciertos y errores personales y profesionales, es hacer lo propio con los familiares. Una vez establecidos, llegó el momento de solventarlos y añadirlos a la lista habitual.

Este tipo de metas es conveniente compartirlas con los niños y explicarles que sus padres también tienen las propias que les afectan a ellos: estar más tiempo juntos, escucharles, conocer a sus amigos, ayudarles en el estudio, etc. Y deben hacer un compromiso firme para su cumplimiento porque ¿cómo exigirles a los hijos algo que no son capaces de llevar a cabo los adultos?

Tanto los unos como los otros, podrían estar escritos en un lugar visible de la casa, por ejemplo, en la puerta del frigorífico, sujeta la hoja con imanes, e ir tachándolos según se vayan cumpliendo. Este gesto dará mayor confianza a los pequeños para afrontar los que queden.

Aparte de los mencionados, podrían establecerse otros que, aunque los niños los desconozcan, sientan el cambio. Entre dichos propósitos, estarían el cumplir las promesas que se les haga, ser pacientes y tolerantes con sus fallos pero también aplicar disciplina y límites proporcionados a su edad cuando sea necesario, educar con el ejemplo o ser más participativos en la vida escolar.

Los hijos se miran en el espejo de los padres y son el vivo reflejo de ellos, sobre todo cuando son más pequeños. Los beneficios de analizar lo ocurrido durante el año y plantearse objetivos para los siguientes son muchos pero dependen siempre de que los compromisos que adquieren los adultos consigo mismos y con sus familias se cumplan y los niños lo vean para que de verdad se obtengan resultados positivos.

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La importancia de Construir una buena Marca Corporativa

La marca es una parte primordial la empresa y una de las más valiosas. Cuando vemos una manzana mordida, de inmediato se piensa en Apple, y un robot en color verde trae a la cabeza Android. Pero una marca es mucho más que un logotipo o que una frase afortunada, como la de “Just do it” de Nike o el “me gusta conducir” de BMW. Wikipedia la define así: “es una identificación comercial primordial y/o el conjunto de varios identificadores con los que se relaciona y ofrece un producto o servicio en el mercado”.

En realidad, la marca es todo, desde el logotipo y el nombre, a los colores corporativos. Es un valor estratégico, un conjunto en el que se unen reputación, esto es, cómo perciben los públicos la empresa; cómo desea el negocio posicionarse; y cuál es su identidad digital, construida a través de su actividad en Internet pero también fuera de ella. Por lo tanto, es la valoración, el distintivo y la actividad social de la firma, y entraña un fuerte contenido emocional. Definirla adecuadamente y saber transmitirla dentro y fuera de la compañía es todo un reto.

concepto a transmitir por la marca corporativa

A la hora de forjar una marca, previamente la empresa debe tener muy claros varios aspectos: cómo es el público al que va dirigida y cómo será la comunicación con él; que misión, visión y valores son los de la compañía; qué, a quién y cómo lo está haciendo la competencia.

Lo primero que se conoce de una marca es el nombre. Antes de Internet y del social media, era suficiente con elegir una denominación atractiva que tuviera una serie de características. Sin embargo, ahora hay que tener en cuenta el mundo digital, lo que conlleva comprobar la disponibilidad del dominio y que este no resulte complicado de escribir, de forma que haya que deletrearlo cada vez que se pronuncia. Y también es importante investigar su existencia en las principales redes sociales, quiera estar o no presente la empresa.

El logotipo es el segundo aspecto que se identifica con la marca y se suele percibir al tiempo que el punto anterior. Implica desde la tipografía y los colores a utilizar, que luego serán los corporativos, hasta decidir si se prefiere jugar con el nombre, con un símbolo o realizar una mezcla de ambos, como ocurre con el de GlobalNET Solutions. Pero, además, ha de ser acorde con la imagen que se quiere dar de la empresa, es decir, con su misión, visión y valores. No obstante, tiene que ser sencillo y claro. Se trata, por lo tanto, de un elemento complicado que debería dejarse en manos de profesionales.

Otro de los puntos más destacados a la hora de construir una marca es dar con el eslogan perfecto, que contenga la misión de la empresa, que permita conectar con los públicos de una forma incluso emocional. Por ello, tiene que estar en afirmativo y ser asertivo, fácil de recordar y de pronunciar, breve y perdurable. Por ejemplo, el de GlobalNET Solutions es “Do everything possible”: conciso, claro, positivo y explica la misión de la plataforma, es decir, hacemos que todo sea posible para el cliente.

Una vez que estos tres elementos se han creado, es la hora de comunicarlos de la forma más adecuada. La mala noticia es que la reputación, esto es, lo que los públicos piensan sobre la empresa, solo puede ser controlada en parte pero su desarrollo depende de la construcción de la marca y de cómo actúa en el mercado, lo que sí está en manos de la organización. Y es ahí donde deben centrarse los esfuerzos de esta.

Para ello, es imprescindible contar con un manual de identidad corporativa, y una buena estrategia de comunicación y de marketing que sea medible para comprobar que se alcanzan los fines marcados. Dicha estrategia debe alinearse con los objetivos de la empresa y cumplir con las expectativas que genera, de forma que no existan diferencias entre lo que se es y lo que se transmite.

la marca ha de transmitir calidad

Una marca tiene la oportunidad de cambiar el mundo y de enamorar a sus públicos. Sin duda, es una idea ambiciosa, lo que no quita que sea cierta. Solo hay que analizar empresas como Apple que, con su iPhone, lo consiguió; o como Microsoft, con el sistema de ventanas que, por cierto, está inspirado en el sistema de la firma de la manzana; e incluso como Facebook. Puede que ahora sean grandes corporaciones pero sus orígenes fueron tan humildes como los de cualquier pyme. Lo único que las diferenció fue su visión del mundo.

La construcción de una marca no es algo que se haga en un día; requiere mucho tiempo y esfuerzo, de ahí la necesidad de que esté muy bien pensada. Sin embargo, el empeño que se ponga en ella tiene importantes consecuencias porque permite que la compañía se diferencie de su competencia y se recuerde frente a esta; porque se vuelve reconocible para sus públicos, que se hacen fieles seguidores pues confían en la empresa; porque da orgullo de pertenencia a los trabajadores, lo que significa tenerlo como los mejores prescriptores posibles; y porque incrementa el valor de la firma, fortaleciéndola, algo muy importante en situaciones de crisis.

Una vez creada la marca, la empresa al completo ha de imbuirse en y de ella, incluyendo desde la página web, los correos electrónicos y los perfiles en redes sociales, hasta las tarjetas de visita, las presentaciones de compañía y el rollup. La diferencia cambia el mundo.

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Y recuerda - EFIC y la creación de marca corporativa

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