Archivo por meses: septiembre 2015

Transformación Digital de las Pymes y Microempresas

Está de moda. Basta con poner las dos primeras palabras del titular en Google para que nos devuelva páginas y páginas de resultados. Cualquier empresario, sea de una gran corporación o sea un autónomo, puede sufrir un grave caso de “infoxicación” con solo mirar la abrumadora serie de artículos sobre dicho tema. Desde GlobalNET Solutions, os vamos a dar las principales claves y a hacer de “curadores de contenidos” (otra frase de moda) para que podáis navegar con buen rumbo en este maremagnum de información.

Empecemos por el principio, ¿a qué nos estamos enfrentando? ¿Estamos preparados? Si pensamos en redes sociales, en procesar ingentes cantidades de datos (big data), en gamificación, en plataformas de comercio electrónico, en tener una buena web con páginas de aterrizaje (landing page) perfectamente implementadas, en un blog, en…, estamos acertando pero nos quedamos cortos porque nos olvidamos del objetivo.

Transformación digital: las personas en el centro de la empresa

La meta que buscamos es poner a las personas en el centro de los procesos de negocio, de la creación de productos y de la propia empresa. ¿A quienes en concreto? A todos: trabajadores, directivos, asociados, proveedores y, por supuesto, a los clientes.

Ahora bien, por qué nos debemos enfocar en las personas. Pues porque solo así conseguiremos diferenciarnos dentro de mercados con cada vez mayor saturación y productos semejantes, lo que conlleva a medio plazo conseguir mayores beneficios.

Sin duda, se trata de desembolsar dinero pero hay que contemplarlo como una inversión que recuperaremos. La cuestión básica es que, hoy por hoy, somos digitales y combinamos el on y el offline de forma natural; si las empresas no se adaptan a esta realidad, desaparecen. Así que la transformación se ha convertido en una obligación, en la lucha por la supervivencia.

Las grandes organizaciones y las pymes, en mayor o menor medida, ya están haciendo su transformación pero el caso de las microempresas es diferente, como se puede ver en el siguiente gráfico, con datos procedentes del “Informe pyme 14: Análisis sectorial de implantación de las TIC en la pyme española”, realizado por el Ministerio de Industrial, Energía y Turismo, red.es, ontsi y Fundetec:

Transformación digital de las pymes y microempresas-Análisis sectorial de implantación de las TIC en la pyme española

Aunque el esfuerzo se va notando, aún hay mucho por hacer. Entonces, ¿por dónde empezar? La idea es implicar a toda la empresa empezando por la dirección. Si esta no apoya la transformación con fuerza y sin fisuras, es difícil que pueda implantarse.

Se trata de mejorar al máximo la experiencia del consumidor. Como señalan en whitepaper de Territorio Creativo sobre este tema, “la clave para abordar este proceso es entender que vender sin escuchar a los clientes, no funciona. Incluir la opinión de los clientes durante el desarrollo del producto es clave de la metodología para evitar el desperdicio de recursos y tiempo para crear productos o servicios que el cliente no desea”. Este documento constituye una de nuestras recomendaciones de lectura a la hora de afrontar la transformación digital.

Así pues, escuchar, entender y atender al cliente se revela como un punto principal dentro de la estrategia. Al igual que implicar a los trabajadores, sea cual sea su nivel, en todo el proceso, por medio de espacios colaborativos. Una buena formación, según vimos anteriormente en este blog, se revela imprescindible. Además, afecta a los Recursos Humanos, tanto a la gestión como a la contratación.

Por supuesto, el modelo de negocio también debe ser modificado. Las herramientas digitales permiten una mayor eficacia en la captación de nuevos consumidores. La escucha activa de los clientes y de los empleados, y la visión del equipo directivo, conducirá necesariamente a redefinir cuál será este, tal y como vemos en el gráfico de Íncipy, cuyo documento sobre la transformación digital es de lo más recomendable.

Modelo de transformación digital de Íncipy

Y todo ello sin dejar de lado, en ningún momento, la ciberseguridad de la empresa, y no solo por las amenazas de robo de datos, entre otras, sino también por las leyes de protección, el derecho al honor, etc. Si el consumidor se siente seguro con nosotros, volverá.

Se trata, al final, de personalizar al máximo la atención al cliente para vender experiencias, más allá de los productos en sí. ¿Qué es lo que nos hace diferentes del resto de las empresas del sector? Es justo por esa, aunque sea leve, distinción por lo que nos eligen a nosotros.

Ahora bien, cuando eres una micropyme o un autónomo, cómo te adaptas para conseguir la transformación digital. He aquí algunas ideas que te damos desde GlobalNET Solutions:

  • Externalizar servicios o asociarse con otras empresas similares y complementarias, ayuda en gran medida a reducir costes. Es importante vigilar que la visión que tengan sea semejante a la nuestra para evitar problemas. La utilidad de los medios sociales en este punto es muy alta.

  • Escuchar a los clientes e incluir todos los datos y conversaciones que tengamos sobre ellos en una base que pueda gestionarse con facilidad.

  • El teletrabajo y las herramientas digitales como los blogs, una buena web, la videoconferencia, los chats, los foros y las redes sociales constituyen vías a utilizar para captar, mantener, conversar y fidelizar a los clientes. También hemos de apoyarnos en canales de venta online.

  • Al tratarse de microempresas y de autónomos, la imagen que comunicamos debe cuidarse al máximo porque las relaciones suelen basarse en la cercanía y la confianza. Lo sepamos o no, todos tenemos una reputación; debemos intentar que sea la que nosotros deseamos y reconducirla cuando no es así.

  • El tamaño tiene una ventaja clara: la flexibilidad. Sabemos adaptarnos a los requerimientos de los clientes y del mercado con mucha mayor facilidad que una gran empresa e incluso que una pyme. En un mundo tan cambiante y rápido como el digital, es una fortaleza que debemos aprovechar. Aquí la formación continua desempeña un importante papel.

En definitiva, tengamos el tamaño que tengamos, hemos de acogernos a la transformación digital. Es un proceso a medio plazo y que nunca termina. Sin embargo, nuestros clientes ya son digitales e incluso nosotros cuando actuamos como tales, entonces ¿por qué nuestra empresa aún no lo es?

Esperamos vuestros comentarios. Gracias por ellos y por compartir.

Comparte este artículo en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someone

Cómo afecta la Transformación Digital a la Formación

La transformación digital de las empresas va más allá de un simple lavado de cara, de tener perfiles en redes sociales, de escribir un blog y de tener una página web. Todo ello es importante, sin duda, pero siempre dentro del marco de una estrategia que, de verdad, signifique la profunda y radical transformación que se precisa para seguir siendo competitivos en un mundo donde la tecnología y, por lo tanto, los contenidos, evolucionan a una gran velocidad.

Uno de los puntos que debe tratar dicho plan y tal vez uno de los más importantes se refiere a la formación de los trabajadores. Atrás quedan modelos presenciales e incluso el e-learning, esto es, el aprendizaje a distancia, derivado a su vez de aquellos cursos por correspondencia que se pusieron de moda ya a mediados del siglo pasado.

Al contrario, vamos hacia otros que también consideran al empleado como una parte activa en la educación, a través de diferentes herramientas que consiguen que se involucre en el aprendizaje como nunca antes lo había hecho.

Charles Jennings, uno de los grandes especialistas en formación, habla de la regla del 70-20-10. ¿Qué significa exactamente?

La simbiosis anterior entre la enseñanza presencial y virtual está basada en modelos de dependencia entre un profesor / director del curso y el alumno.

La tendencia actual es otra. Sin olvidar la figura del docente, este se convierte en un guía, de forma que sea el propio alumno, junto con los demás que integren el curso, el que aporte sus propios conocimientos y la riqueza que supone compartirlos con los compañeros. En definitiva, esta regla lo que nos dice es que el 10% es más formal y depende de un instructor, el otro 20% es social y colaborativo entre todos los trabajadores que participan en la formación y lo elaboran ellos mismos; y en el 70% restante, con las herramientas y la información que aporte el profesor / guía, se produce la magia a través de la experiencia y de la práctica.

learning categories 70-20-10
Como decíamos más arriba, la sucesión ininterrumpida de innovaciones en todos los campos obliga a los profesionales a estar siempre al día. El aprendizaje continuo se convierte no ya en una obligación, sino en una necesidad laboral, a riesgo de quedar fuera del mercado. Además, debe estar apegado siempre al desempeño real, es decir, a lo que precisa de verdad el trabajador en su día a día.

Ante esta situación, entre las capacidades que tenga el empleado, debe estar la creación y gestión de redes que le permitan actualizarse y aprender de forma autónoma y continua.

El panorama que esta evolución está planteando afecta, de manera directa, a los departamentos de Recursos Humanos, que ven cómo sus anteriores estructuras de enseñanza quedan superadas por los nuevos métodos que implican al profesional. Cada cual desarrolla su itinerario formativo según sus propios criterios impuestos por la necesidad, la disponibilidad de la que disponga y sus conocimientos anteriores. En dicha tesitura, este área en concreto ha de reconvertirse en conector y dinamizador de las redes internas y externas de la empresa, con las herramientas y los entornos tecnológicos adecuados para el aprendizaje.

Por supuesto, la transformación digital supone todo un reto en todos los ámbitos y también en el formativo. Los trabajadores precisan poseer una serie de competencias, que incluyen la gestión de la información, el saber moverse en Internet y el procurar siempre estar al día dentro de su sector. Y deben hacerlo de forma proactiva y contextualizada.

En la página 32 del interesante trabajo “Cultura Digital y Transformación de las organizaciones”, se especifican las capacidades del profesional y cómo puede verse beneficiada la empresa con ellas:

El profesional con la competencia de aprendizaje continuo

La transformación digital, sin duda, ofrece resistencia porque requiere de un nivel de implicación que afecta a toda la compañía y es complicado defender ante determinados sectores laborales la necesidad de implantarla. Sin embargo, este es el camino y, aunque la revolución en las diferentes áreas deba ir en consonancia, la formación de los trabajadores para conseguir también su apoyo es fundamental. Se trata de la competencia de aprender a aprender, de la que ya hemos hablado aquí en más de una ocasión en el ámbito educativo.

Y, volvemos a insistir, para que todo salga acorde con los objetivos de la empresa, es preciso crear una estrategia adecuada y “personalizada” como la de GlobalNET Training, que sigue la regla que hemos visto del 70-20-10, que además de ofrecer la plataforma adecuada a cada situación, permite la creación y desarrollo de contenidos, ofrece las redes de aprendizaje dentro de la organización y desarrolla las competencias precisas para saber aprovechar el nuevo modelo de formación empresarial.

Comparte este artículo en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someone