Cómo aprovechar el poder de las TIC en la Educación de los estudiantes

Uno de cada tres usuarios de Internet en todo el mundo tiene menos de 18 años y cada vez acceden a edades más tempranas.

Como toda herramienta, la tecnología digital tiene sus luces y sus lados oscuros, donde la Educación juega un papel fundamental. Estas cuestiones son las que analiza el informe de UNICEF “Niños en un mundo digital. El estado mundial de la infancia”, cuyas conclusiones vamos a resumir aquí, en el blog de GlobalNET.UNICEF - Estado mundial de la Infancia 2017

Es fundamental, como se señala en el documento, el respaldo de los sistemas educativos “para acelerar el aprendizaje”. Para ello, más allá de los propios dispositivos, debe capacitarse a los profesores y tener una “pedagogía firme, algo en lo que se insiste a lo largo del documento, que evite las contradicciones actuales entre la incentivación social para la compra de la última tecnología y los avisos permanentes sobre sus amenazas.

Sin duda, la conectividad está transformando la Educación, lo que abre un amplio abanico de nuevos productos y servicios digitales (libros de texto, vídeos, aprendizaje en línea,…) para organizaciones, productoras, fabricantes e instituciones que, además, pueden hacer de aprender algo más ameno y relacionado con las vidas de los estudiantes.

Junto con ello, “tienen el potencial de crear oportunidades para el aprendizaje personalizado, de contribuir a que los estudiantes aprendan a su propio ritmo y de ayudar a los educadores con recursos limitados a proporcionar a los estudiantes mejores oportunidades”.

El problema, según señala el informe, es que los beneficios no se distribuyen de forma equitativa en todas las partes del mundo. Por un lado, si conseguimos que sea accesible globalmente, puede cambiar la situación de niños y niñas con problemas por cuestiones de raza, etnia, género, discapacidad, pobreza o aislamiento, dándoles oportunidades y aptitudes para conseguir integrarse en la sociedad digital.

Sin embargo, por otro, “a menos que ampliemos el acceso, la tecnología digital puede crear nuevas brechas que impidan que los niños alcancen todo su potencial”, ahondando en vulnerabilidades como la explotación o el abuso, entre muchas amenazas a su bienestar.

Pero, más allá del acceso a Internet, también es necesario mejorar la manera en que los menores utilizan estas herramientas actuando sobre factores “ tales como la educación, las aptitudes del usuario, el tipo de dispositivo y la disponibilidad de contenido en el idioma local (…), qué hacen cuando están en línea y cómo pueden maximizar las oportunidades”.

Nos encontramos ante tres brechas digitales: la conectividad (“en África, 3 de cada 5 jóvenes (de 15 a 24 años) están fuera de línea; en Europa, la proporción es solo 1 de cada 25”), contenidos en su propio idioma (el 56% de los sitios están en inglés) y el acceso a los dispositivos. Y ante tres tipos de riesgos básicos en Internet: de contenido (exposición a contenidos no deseados o inapropiados), de contacto (cuando participa en una comunicación arriesgada) y de conducta (cuando se comporta de forma que contribuya a que se produzca un contenido o contacto de riesgo).

Así de importante es y así lo consideramos en GlobalNET, que expandamos las ventajas de la tecnología y minimicemos sus inconvenientes.

Entre estos últimos, padres y educadores se muestran preocupados por que los niños y niñas, inmersos en múltiples dispositivos, se enfrenten a depresiones, dependencias y diversos problemas de salud (en el informe se señala, por ejemplo, la obesidad).

UNICEF explica la importancia de regular el tiempo ante la pantalla de los menores. La regla sería “ni mucho ni poco, sino todo lo contrario”. Significa que más que vigilar el tiempo de permanencia, deberíamos estar atentos a lo que hacen durante el mismo y fijarnos en los contenidos, en lo que hacen y en por qué, además de conseguir que entre padres y educadores haya una misma sintonía.

regular el tiempo de exposición a las pantallas en los menores

En el informe se ofrecen seis acciones prioritarias “para aprovechar el poder de la digitalización mientras se beneficia a los niños más desfavorecidos y se limita el daño entre los más vulnerables”. Son las siguientes:

  1. Que todos los menores puedan tener un acceso asequible a los recursos de alta calidad. Para ello, se necesita reducir los costes, invertir en puntos de acceso público, promover contenido pertinente y en su idioma, “superar los obstáculos culturales, sociales y de género para disponer de un acceso en línea igualitario”, y disponer para los pequeños que están en tránsito dispositivos y conectividad.

  2. Protegerlos de abuso, explotación, trata, ciberacoso y la exposición a materiales inadecuados. Debemos tomar medidas como que existan y se apliquen leyes que los protejan, “adoptar y aplicar el marco estratégico We Protect Global Alliance”, que dicha protección tenga en cuenta la evolución de las capacidades de los niños y niñas, y apoyar a aquellos adultos que están más cerca de ellos (padres y cuidadores), además de fomentar la formación entre pares.

  1. Proteger la privacidad y la identidad de los menores en Internet, con protecciones sobre la información personal y la reputación, que los medios sociales establezcan el máximo nivel de seguridad de forma predeterminada, evitar la explotación de sus datos con fines comerciales y codificarlos.

  2. Impartir alfabetización digital en los colegios y desde los primeros grados, proporcionando a los niños y niñas “acceso a oportunidades de educación en línea de eficacia demostrada”, también en centros de Formación Profesional. Asimismo, es necesaria la capacitación y alfabetización de los profesores y establecer bibliotecas online. Pero no solo quedarnos ahí, sino enseñar a los niños y niñas a mantenerse seguros y el respeto por los demás

  3. Aprovechar el poder del sector privado para promover normas y prácticas éticas que protejan y beneficien a los niños en línea”.

  4. Y, por último, contar con las opiniones de los menores a la hora de establecer unas políticas digitales que les afectan, integrando todas estas cuestiones relacionadas con la infancia en “las políticas y estrategias nacionales”.

Hemos de ser conscientes de que a pesar del enorme potencial de la tecnología, mientras no haya una firme pedagogía, maestros fuertes, y niños y niñas motivados, la Educación no funcionará. Desde GlobalNET, queremos contribuir acompañando a los centros educativos y impulsando la formación de los profesores para afrontar todos los desafíos que suponen las TIC y los que puedan llegar.

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