Los múltiples beneficios del Big Data en la Educación

El Big Data, o análisis de grandes datos, lleva ya varios años en nuestras vidas. Basta con que repaséis lo que hacéis a lo largo del día para que os deis cuenta de la cantidad de información que generáis: vuestras compras, los momentos de ocio, las redes sociales, la navegación por Internet, la música,…

Los campos para su aplicación son muy diversos y, entre ellos, uno de los que mejor lo pueden aprovechar es la Educación.

En los centros escolares, también se generan muchos datos: la parte económica, la valoración de los profesores, las horas impartidas, las notas de los alumnos, las actividades extraescolares, el comedor, el transporte, … Existen múltiples facetas que requieren de una herramienta de gestión.

Tenemos plataformas de comunicación y de aprendizaje. Tenemos los CRM (Customer Relationship Management, por sus siglas en inglés, o gestión de la relaciones con los clientes), los ERP (Enterprise Resource Planning, o sistemas de planificación de recursos). Tenemos las webs, las redes sociales, etc. Todos estos sistemas y medios recogen datos que son de interés.

Se trata, no solo de recopilar millones de cifras que ya están ahí, sino también de saber cómo podemos sacar partido de esa información que nos ayude a mejorar nuestro proyecto educativo en todas sus dimensiones.

Para ello, es necesario analizarlos y, al tratarse de un alto volumen de datos, requiere de herramientas tecnológicas que permitan procesarlos e implementarlos según las necesidades de los centros. «Esto permite encontrar correlaciones entre datos y detectar patrones y tendencias que sirven para realizar pronósticos fiables para la toma de decisiones», tal y como señalan en este artículo en la web de Telefónica.

Dicha búsqueda de patrones es lo que se llama, en inglés, Educational Data Mining o «Minería de datos en Educación», que permite optimizar el rendimiento de los estudiantes y de los docentes.

Qué claves de interés podéis sacar de la gestión de datos. Dividámoslas en tres ámbitos: alumnos, profesores y colegios.

La gestión de datos en los alumnos: el aprendizaje adaptativo

Gracias al análisis de lo que los menores hacen en clase podéis saber quiénes están asimilando mejor las lecciones impartidas y quiénes no. Eso os permite diseñar un itinerario de aprendizaje personalizado para cada uno de ellos.

Además, podéis hacer ver en el mismo instante, en tiempo real, quiénes han entendido la explicación y tomar medidas para ayudar a los que tienen más dificultades. Como indican en el blog de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), «el profesor podrá obtener información de cómo aprenden sus alumnos, a qué ritmo, con qué estrategias, qué recursos les son más útiles o qué aspectos les están resultando más complicados. Al mismo tiempo, los alumnos desarrollarán la competencia digital»

Al personalizar el aprendizaje, también conseguiremos alumnos más motivados, ya que verán ellos mismos los avances que están consiguiendo.

Los profesores y la analítica de datos

Junto con la valoración que puedan recibir por parte de los estudiantes, los docentes podéis utilizar los resultados obtenidos para decidir la mejor forma de impartir clase con los nuevos métodos de enseñanza: aprendizaje móvil, gamificación, educación basada en competencias, aula invertida, aprendizaje combinado, etc.

Asimismo, os ayuda en la gestión de la clase a la hora de ver qué falla y cómo corregirlo de la forma más adecuada. También a descubrir plagios en los trabajos que entregan los alumnos y optimizar los recursos formativos. En definitiva, ser mucho más eficientes porque «si los profesores son conscientes de la situación individual de cada estudiante, pueden intervenir de forma anticipada. Esto es especialmente importante en los casos de estudiantes con necesidades especiales como la dislexia, que requiere de ayuda adicional para superar determinadas barreras», explica Óscar Sanz, director de Educación de Microsoft Ibérica.

Beneficios para los centros educativos y en la relación con las familias

El análisis de datos ayudará a mejorar las tasas de abandono escolar por todo lo que hemos estado comentando antes (aprendizaje personalizado, estudiantes más motivados, etc.) y permitirá recoger las impresiones de los menores, además de mejorar la comunicación entre padres, tutores, alumnos y el resto de agentes educativos. Incluso se podría saber si la plataforma de trabajo que se utiliza, es la más apropiada y se están implementando adecuadamente.

Merece una mención aparte la posibilidad que ofrece la analítica de grandes cifras para prever tendencias, detectar casos de riesgo y ponerles solución antes de que se manifiesten.

Sin embargo, la gestión de datos tiene algunos inconvenientes, por ejemplo, la invasión de la intimidad y de la privacidad de los menores, o el dividirlos entre los buenos y los malos estudiantes sin tener en cuenta otras premisas que pueden equilibrar la situación.

Siempre hay que tener presente que los datos orientan pero el trato personal y el resto de variables que se detecten en clase son las que, en verdad, determinan la enseñanza a impartir. En GlobalNET, siempre a la vanguardia de la innovación, te podemos ayudar en el camino para lograr la mejor Educación. Infórmate.

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