Los grandes beneficios del Networking interno para Empresas y Trabajadores

Cuando hablamos de hacer networking, es decir, de crear y gestionar una red de contactos propia, sobre todo, en el terreno laboral, siempre pensamos que es hacia fuera, entre nosotros y terceros ajenos a la empresa en la que trabajamos. Sin embargo, también existe dentro de la organización y las ventajas que conlleva para esta y para los que la componemos son tan interesantes como el externo.

networking interno

Primero sepamos a qué nos estamos refiriendo. Aunque existen muchas definiciones de grandes expertos, nos gusta la siguiente que pertenece a Adam J. Kovitz, presidente y fundador de The National Networker Companies: “Un intercambio de información entre un individuo y otro o un grupo con el propósito de hacer negocios, adquirir conocimientos sobre alguna especialidad, buscar empleo, hacer comprender compartiendo información y conocimiento, buscar amistad, solucionar problemas y buscar amor”.

En lo que a este artículo de GlobalNET Solutions se refiere, obviaremos la amistad y el amor y nos fijaremos en el resto de propósitos. Nos interesa en especial el intercambio de información, adquirir conocimientos y solucionar problemas. Qué puede resultar más beneficioso para una empresa. Si además, en el caso del trabajador, está buscando una promoción, el networking interno se convierte en una herramienta ideal para ambas partes.

Una microempresa de menos de diez o quince trabajadores no necesita establecer acciones que vayan más allá de las propias en beneficio de la cultura corporativa y de la transmisión de la visión, misión y valores de la compañía puesto que el acceso al conocimiento y a la información que puedan ofrecer otros compañeros es directo, además de la accesibilidad al equipo directivo

No obstante, si dicha organización está compuesta en parte o en su totalidad por autónomos, freelances y colaboradores, como queramos llamarles, que no estén ubicados en la sede corporativa, la cosa cambia. En tal caso, sí que necesitan de esta herramienta tanto como una mediana o gran empresa.

Bien, ¿en qué consiste el networking interno? Según indican en este artículo, que lo enfoca hacia los beneficios para los trabajadores, “es la actividad consistente en generar relaciones profesionales y personales que llevas a cabo para incrementar tus contactos dentro de la empresa en la que estás trabajando. Sus objetivos pueden ser diversos: desarrollarte profesionalmente (…), aumentar tus contactos e influencia para realizar mejor tu trabajo, sondear y mejorar tus posibilidades de promoción en la organización, establecer contactos que te puedan ser útiles en el futuro y comprender mejor la dinámica y los entresijos del negocio y de la empresa”.

Pero, entonces, cómo hacerlo. A la hora de establecer un networking interno, debemos tener en cuenta dos puntos de vista: el de la organización y el del trabajador.

La compañía debe establecer las actividades y mecanismos que faciliten que se produzca el intercambio. Para ello, dispone de diversas herramientas que puede utilizar, según sus objetivos. La formación in company, que la pueden llevar a cabo los propios empleados, compartiendo sus conocimientos los compañeros; la puesta en marcha de jornadas de convivencia y de eventos, donde existan actividades que fomenten la interrelación entre todos los que componen la empresa; comidas y cenas; crear “días de”, como el día del aperitivo, el día del becario, el día del… La imaginación es un punto muy favorable en este tipo de iniciativas.

Para todo ello, es imprescindible la implicación y la colaboración del equipo directivo, que también debe hacerse más accesible. Es una excelente manera de empezar la transformación digital de la compañía que no solo se basa en elementos tecnológicos, sino, sobre todo, en un cambio en la forma de pensar y de actuar de la empresa, en una modificación de la mentalidad corporativa y en convertir una organización vertical en una cada vez más horizontal.

empresa y trabajador networking

En lo que respecta al trabajador, puede utilizar diversas técnicas. Una buena opción es, el primer día de incorporación y en los sucesivos si hay muchos compañeros, irnos presentando a cada uno de ellos y seguirnos en redes sociales. Asimismo, deberíamos apuntarnos a las actividades que se organicen entre ellos, como los famosos afterworks (reuniones para tomar algo fuera del horario laboral). También son excelentes momentos las horas del café y de las comidas. ¡Cuántas buenas relaciones se han establecido alrededor de una máquina expendedora!

El artículo de Alfredo Fernández que os enlazamos aquí desglosa una serie de pasos que podemos seguir: ensayar una frase corta de autopresentación, saludar a una parte de nuestros contactos que puedan tener relación con la nueva empresa para presentarnos con mayor facilidad, movernos por la compañía, mantener los oídos bien abiertos, hacernos visibles a través de los grupos, brindar nuestra ayuda y pedirla cuando la necesitemos, aportar valor, agregarlos a nuestra agenda y a redes (LinkedIn es aquí una opción muy interesante), compartir actividades, etc.

Y hablando de compartir, gracias por hacerlo si os ha gustado y por vuestros comentarios.

Comparte este artículo en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *