Infografía y Comunicación

Sufrimos un exceso de información. En la actualidad encontramos información donde quiera que miremos; ya sea de manera online u offline, la información no para de reclamar nuestra atención. Vemos, leemos y escuchamos mensajes, los procesamos, y quizá pensamos en lo poco que retuvimos, en que rara vez logramos quedarnos con lo valioso, o cuando menos lo más importante. La infografía nos permite una rápida comprensión del mensaje más complejo, eliminando lo accesorio.

El término Infografía deriva del acrónimo de información + gráfica. Es por tanto, una herramienta de comunicación que utiliza la combinación de dos lenguajes: imagen (ya sea mediante diagramas abstractos o dibujos realistas) y la palabra escrita. Esta combinación es complementaria, de tal modo que un lenguaje no se entiende sin el otro y resulta mucho más preciso que ambos por separado, ya que donde no llega la imagen lo hace la palabra y viceversa. Esto la convierte en un instrumento de gran eficacia para ayudarnos a comprender procesos complejos o gran cantidad de datos de un simple vistazo.

Contra lo que comúnmente se cree, la infografía no es en modo alguno un producto de la era de la informática, más bien, es el fruto de los deseos de la humanidad por comunicarse mejor, por optimizar las formas de comunicación y ensanchar la base social del mensaje. De forma natural, la información gráfica es parte de la cotidianidad de los seres humanos desde que surgieron los primeros habitantes de la tierra, quienes, como los actuales, relacionaban la visión de un hecho con su propia existencia.

El vírus de la gripe A_1

Un lenguaje universal

En un pasado remoto, el ser humano descubrió el trazo: un material dejaba parte de sí al ser frotado en una superficie dura y estática. Descubrió que podía recrear su entorno, dejando su impronta en las rocas de paredes y cuevas, mostrando los hechos, valores y actitudes que movían su existencia. Es decir, la necesidad de transmitir una idea que trascendiera lo cotidiano y la utilización de un soporte adecuado dio como resultado el primer vehículo estable de comunicación humana.

Con el paso del tiempo, las formas de comunicación fueron evolucionando y los sonidos guturales se fueron transformando en el lenguaje humano. Simultáneamente, los trazos primeros se convirtieron en signos capaces de facilitar un mensaje, en principio cifrado y solo comprensible a quien conociera su interpretación. El ritual de aquella primera representación de ideas por medio de signos gráficos se vio subrayado y complementado con imágenes, para que la información pudiera ser interpretada tanto por aquellos con acceso a los signos del mensaje, como por los profanos.

En las paredes de los templos egipcios, encontramos de una manera clara el matrimonio de ambas formas de comunicación. De una parte, una serie de signos con significado literario y, frente a este, una segunda serie de imágenes dibujadas o talladas en las paredes que están diciendo lo mismo que se puede leer en el texto, pero de una forma diferente y más visual.

Este proceso de transmitir información es común a una serie de civilizaciones históricas: lo vamos a encontrar desde tres milenios antes de nuestra era, en tablillas mesopotámicas y en pequeñas esculturas de aquella misma civilización; en la ya mencionada civilización del Nilo o en los códices mayas del otro lado del mundo. Estas, a pesar de partir de un trasfondo cultural diferente y sin que hubiera necesariamente intercomunicación entre sí, indican que el cultivo y desarrollo de las primeras formas de comunicación sin sonido ocurrió de una forma similar en diferentes lugares y épocas.

Los autores del Tapiz de Bayeux, del mapa del mundo del Beato de Liébana, Leonardo Da Vinci anotando sus ideas al margen de sus dibujos o Edmund Halley mostrando gráficamente el eclipse de 1715, utilizaron la infografía sin saberlo.

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Y es que, la mente humana funciona de manera similar con independencia del contexto cultural, ya que la infografía surge como una necesidad de subrayar un mensaje, para darle su perfecto significado, para transmitir, en suma, una idea de modo universalmente reconocible.

Aprender con imágenes

Nuestras primeras experiencias comunicativas con el mundo durante la primera infancia suelen darse a través del tacto, el olfato, el oído o el gusto. Sin embargo, la vista supera ampliamente a los demás sentidos como método más eficaz para adquirir conocimientos. Esto es debido a que es el sentido que más ha evolucionado de forma reciente, porque se desarrolló más tarde. A pesar de su automatismo, requiere del cerebro un análisis mayor, concentrando en una parte súperespecializada, como es la corteza, grandes cantidades de neuronas expertas en analizar solo la información visual.

Los niños y jóvenes de hoy han vivido en un mundo lleno de estímulos visuales. Al mismo tiempo, tienen altos niveles de exigencia a la hora de adquirir conocimientos: dominan los ordenadores y las redes sociales y por ello disponen unas destrezas y capacidades culturales que les hacen ser más selectivos en la manera en la que se les muestre la información.Hoy todos están formados en una realidad que día a día adquiere más componentes del mundo audiovisual.Por tanto, las infografías, tanto las estáticas como las animadas, como disciplina que utiliza como herramienta principal la imagen, permiten incentivar y estimular a los alumnos, captando su atención de modo inmediato y comportando un poder de retención de la información mayor que con cualquier otro medio divulgativo.

Arturo Castellano

Director de Arte en Cave Canem Media

Director Creativo de GlobalNET Solutions

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